Proyecto Valuing & Jerk
Proyecto Valuing & Jerk
Cambiar la cultura laboral es difícil. Los talleres sobre sesgos no han funcionado. Lo que sí funciona es volver visibles los comportamientos invisibles: darles un nombre, una cara y un personaje que la gente pueda señalar. Karen Holtzblatt es la creadora de Contextual Design y una de las investigadoras más citadas en interacción humano-computadora. Conocí su trabajo en un evento organizado por FINRA, donde yo trabajaba en ese momento. Cuando supe que su organización, WITOps, buscaba voluntarios para una nueva iniciativa de investigación, me apunté. Esa iniciativa se convirtió en el Proyecto Valuing & Jerk.
Créditos
Cliente:
Karen Holtzblatt, WITOps,
Director creativo:
Peter Verastegui
El problema
La industria tecnológica sigue siendo un club de hombres, así que no sorprende que muchas empresas tecnológicas en Estados Unidos no ofrezcan un entorno laboral de apoyo para las mujeres. De hecho, suele ser todo lo contrario: un entorno hostil. El cincuenta por ciento de las mujeres en STEM reporta discriminación relacionada con su género. Según un informe del National Center for Women and Information Technology (NCWIT), las mujeres en tecnología tienen una alarmante tasa de abandono del 41%, frente a solo el 17% en hombres.
Una parte de la solución
Una de las soluciones que Karen Holtzblatt y su equipo en WITOps desarrollaron fue buscar, a través de la investigación, una mejor comprensión de las interacciones en el trabajo para identificar comportamientos específicos que crean o debilitan la experiencia de conexión y valor dentro del entorno laboral.
Dos comportamientos principales
Muchas mujeres describen a hombres, gerentes o compañeros de trabajo como “bros” o “jerks”. Pero, ¿qué significa realmente eso? La investigación de WITOps se centró en entender qué conductas se perciben como valiosas y cuáles hacen que alguien sea etiquetado como un “jerk”.
Mi contribución
Karen llegó al proyecto con la investigación, los comportamientos y una restricción clave: los animales eran el vehículo correcto para personificar conductas en el lugar de trabajo, pero muchos animales cargan asociaciones de género muy marcadas, una contradicción que un proyecto sobre equidad de género no podía permitirse. Esa restricción se convirtió en el brief creativo. Desarrollé un concepto de collage e ilustración que resolvía ese problema: audaz y específico, sin leerse como algo asociado a un género. A Karen le encantó la dirección y la llevamos adelante, produciendo un sistema visual de 12 personajes: afiches, stickers y emojis que los equipos podían poner en una pared y usar de verdad. No otro taller sobre sesgos. Algo que la gente pudiera señalar. Para conocer más sobre este proyecto visita el sitio web de WITOps.